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La TDT en
Estados Unidos
Orígenes La TDT empieza Estados Unidos en
1996 gracias a la FCC (Federal
Communications Commission), que aprueba el
estándar de televisión digital propuesto por
el ATSC (Advanced Television Systems
Committee). Establece los plazos de
implantación, con el inicio de emisiones
para mayo de 1999. Este proceso debía
concluir con el apagón analógico, fijado
para diciembre de 2006 ó cuando el 85% de
hogares tenga capacidad para recibir la
señal TDT.
Por imperativo legal, los broadcasters se
ven obligados a migrar del sistema
tradicional de difusión analógico hertziano
terrestre a un sistema digital que emplea el
estándar ATSC, norma fruto del deseo de
creación de la Gran Alianza por parte de la
Administración, esto es, unificar los
esfuerzos de investigación para mejorar la
televisión en color NTSC, con el propósito
de saltarse el estadio intermedio de
tránsito analógico-digital. En 1992, Estados
Unidos apuesta por el "todo digital", que
desactiva la implantación de los estándares
de televisión analógica de alta definición
de Europa y Japón, y devuelve a Estados
Unidos el liderazgo.
La injerencia del Estado en la regulación
del sector es muy acusada y responde a sus
intereses de hegemonía económica e
industrial, y de carácter estratégico.
El tránsito de un sistema de televisión a
otro supone una revolución para la industria
electrónica de equipos de producción y
difusión, y sobre todo para la rama
electrónica de consumo, encargada de
producir equipos de recepción, terreno
abandonado por la industria estadounidense
en casi todo su territorio. Por tanto, el
escenario digital supone un relanzamiento de
diferentes ramas de la industria
electrónica.
Formatos de la TDT La TDT afecta a todos los
elementos implicados en el proceso
televisivo. Obliga a digitalizar todo el
proceso, lo que implica una renovación de
los equipos de producción y de difusión (a
cargo de los broadcasters) y de los equipos
de recepción (a cargo de los usuarios). La
TDT puede aprovechar la red de difusión de
la televisión analógica, cambiando los
emisores y adaptando las antenas analógicas.
El estándar americano ATSC define sus
formatos de emisión en función del número de
líneas de la imagen y la forma en que las
líneas se presentan en la pantalla.
Protagonismo de los broadcasters Estados
Unidos toma un modelo de implantación del
TDT que se sostiene sobre los broadcasters
existentes. Para ello, le atribuye a cada
uno una licencia para explotar un canal
analógico, un canal digital de 6 MHz, de
manera gratuita con la condición de que
cumpla el objetivo del "Apagón analógico".
En ese momento, los broadcasters devuelven
al Estado las frecuencias que ocupaban para
emitir en analógico, que se destinarán a
nuevos usos y servicios.
A pesar del comienzo positivo (los
broadcasters sobrepasan los plazos de la FCC
y aceleran el proceso), surgen problemas
para seguir cumpliendo las expectativas de
implantación, debido a los altos costes de
equipos de producción y transmisión, y a
dificultades técnicas.
Así pues, el regulador flexibilizó las
exigencias y aplazó la obligación de emitir
totalmente en digital. Las estaciones
comerciales sólo están obligadas a operar en
simulcast (programación analógica que debe
ser emitida simultáneamente en digital) en
el prime time.
Obstáculos a la implantación de la TDT El
proceso no se detiene y el índice de
digitalización de las cadenas comerciales es
elevado. Con todo, la escasa penetración de
la TDT en el mercado no puede atribuirse a
la falta de cobertura en las emisiones, sino
a la peculiar configuración del mercado
televisivo en Estados Unidos.
Los broadcasters se encuentran con otro
problema: la mayoría de sus espectadores les
recibían a través de otros soportes de
difusión multicanal (uno de cada cuatro
hogares recibía las señales de las cadenas
comerciales analógicas terrestres por medio
de su antena). Por eso, reclamaron una norma
Must carry, que obligara a los operadores de
cable a incluir en su paquete de abono las
señales de las estaciones broadcaster.
La FCC no dispuso la norma, por lo que los
operadores de cable siguen resistiéndose a
cargar la señal digital de los broadcasters
en su servicio de manera gratuita. El escaso
compromiso por parte del cable dificulta la
implantación efectiva de la TDT.
Otro obstáculo es la escasa disponibilidad
de equipos de recepción en el mercado. En
2003, sólo el 6% de hogares disponía de
equipos de visionado digitales. Este escaso
parque subraya la importancia de obligar a
los sistemas de cable a cargar las
estaciones de TDT.
Por su parte, la FCC dio un importante
impulso a la multiplicación de televisiones
con sintonizador de TDT incorporado,
aprobando la propuesta de fabricar
televisores digitales que reciben señales de
televisión digital conectados directamente
al cable, denominados plug and play.
Contenidos Había que tomar diversas
decisiones: si se seguía una política
progresiva de difundir en digital los mismos
contenidos que en analógico, el número de
horas y la emisión en Televisión de Alta
Definición (HDTV) o SDTV (y, en este caso,
en qué aprovechar el ancho de banda
sobrante). Las tres grandes redes de
televisión (ABC, CBS y NBC) apostaron por la
HDTV, mientras que la Fox se decantó por la
emisión de SDTV en relación de aspecto 16:9
(EDTV o Enhanced Definition Television).
Así, la propuesta dominante en Estados
Unidos es privilegiar una mayor calidad de
imagen y sonido, antes que multiplicar la
oferta de programas.
Contenidos en Alta Definición ABC: primera
gran cadena en inaugurar las emisiones de
televisión en HD, en noviembre de 1998.
Progresivamente fue incrementando su oferta
de HDTV, introduciendo programas de ficción
y emitiendo eventos deportivos y especiales.
En la temporada 2002-2003 emitió gran parte
de su prime time en HD (16 horas semanales),
con una oferta compuesta básicamente por
ficción. Los programas informativos y los
reality que complementan su prime time no se
emiten en HD.
CBS: tiene una oferta de 24 h semanales de
programas en HD. En junio de 2001, fue el
primer network que incluyó la HDTV en el day
time. Además de la ficción, utiliza la HDTV
para las retransmisiones deportivas de
grandes competiciones y eventos destacados.
NBC: primer network en dotarse de un estudio
completo para la realización de un programa
en directo (talk show) de TDT en HDTV en
1999. Introdujo la ficción en su apuesta por
la HD, además de manifestaciones deportivas.
Planea incrementar su oferta en eventos
especiales, deportes y cine o telefilmes.
Las tres grandes cadenas recurren a los
mismos macrogéneros para su emisión en HDTV,
apostando por:
Ficción: serie y sitcom (comedia de
situación), en detrimento del serial y el
cine.
Deportes: retransmisión en directo de
grandes eventos deportivos.
Show: especiales, ceremonias de premios.
En estas cadenas, los informativos no gozan
de la HD, al contrario de lo que sucede en
la televisión pública, que centra su oferta
de HDTV en este género.
HDTV como motor de la TDT La estrategia de
implantación de la TDT se apoya en las
emisiones en HD, aplazando para el futuro el
uso de otras ventajas, en espera de que
madure el proceso mismo, y de que los
televisores digitales estén dotados de
mecanismos eficaces para la interactividad.
Un síntoma de la fuerza competitiva de HDTV
es que los operadores de satélite y cable se
han lanzado a la oferta de emisiones y
canales de HD. Parte de la resistencia a
aceptar la norma must carry radica en
proteger el lanzamiento del negocio de la
HDTV sobre el cable. El cable y el satélite
se han aprovechado de la revolución digital
estimulada por la migración de la televisión
analógica a la TDT, siendo el segundo el más
beneficiado, con un notable incremento de
suscriptores.
Los macrogéneros dominantes en la oferta de
estos operadores son la ficción y el
deporte, con una considerable presencia de
la información e incluso alguna incursión en
servicios avanzados y de carácter
interactivo.
Futuro incierto La TDT en Estados Unidos se
utiliza por la Administración para estimular
a las industrias audiovisual y electrónica,
y adquirir el liderazgo de la revolución
digital. La decisión de acotar el proceso,
poniendo plazos al "apagón analógico" y
dando el protagonismo a los broadcasters ya
existentes un efecto potenciador, que
permite asumir los costes de la
digitalización desde una posición de cierta
estabilidad.
El compromiso de los broadcasters se traduce
en el elevado grado de cobertura alcanzado
en la difusión de TDT, que no debe
confundirse con la penetración efectiva, que
aún es residual por dos razones: la lentitud
con la que los usuarios adquieren
televisores digitales debido al elevado
coste del equipo y a la escasa oferta de
contenidos, y el elevado número de hogares
que reciben los canales de televisión
analógica a través de algún sistema de
distribución multicanal. Dada la enorme
penetración del cable, éste es el principal
problema para alcanzar los objetivos de
penetración y, por tanto, el must carry es
indispensable para poder llegar al "apagón
analógico".
La opción de tomar la HDTV como elemento
dinamizador promueve la apuesta de otros
operadores para competir en el terreno de la
TDT, dejando en segundo plano la oferta de
servicios innovadores de carácter
interactivo. Actualmente la tremenda
aceptación y éxito de la HDTV (tanto que a
partir de 2007 será obligatoria) hacen que
la implantación esté asegurada.
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